ascenso-vilcun

Desde la cumbre la vista panorámica es insuperable. Son el viento, el silencio, la inmensidad las sensaciones que renuevan la energía y aprieta el corazón de todos aquellos que han logrado hacer cumbre. Sus gritos de alegría se ahogan en el espacio infinito, pero quedan plasmados para siempre en la memoria.

Lograr escalar los 3.215 m del Volcán Llaima, más que una aventura es una lección de vida. En un par de horas se generan lazos de confianza en el equipo, apoyo, disciplina y determinación, esto es todo para lograr el objetivo. Llegar al cráter de uno de los volcanes más activos de Latinoamérica.

Por este motivo todo ascenso al volcán debe ser a través de las agencias de turismo, a menos que, se trate de un guía con documentación que acredite que es un experto en la materia y cuya autorización final depende de director de Conaf.

Melimanke Trekking & Mountain realiza esta actividad y tiene clasificados sus programas en actividades orientadas para disfrutar en familia o para que vivas experiencias que nutran tu espíritu de aventura.

La temporada de ascenso comienza a mediados de octubre y se mantiene activa hasta abril, dependiendo exclusivamente del clima.

Esta es la actividad más solicitada por turistas extranjeros. No se requiere tener experiencia ni ser un experto. Más que técnica, se requiere de un buen estado físico.

Recomendaciones: Indispensable agua ( 1.5 lt.), snack que incluya chocolate, galletas, bloqueador factor 30, gafas, una parka, un par de calcetines gruesos de repuesto. El equipo completo lo brinda la agencia. Un día antes pruebe las botas y consulte por la ropa más adecuada según se presente el clima.

Destacamos: Las ascensiones a los volcanes Llaima, Lonquimay y nevados de Sollipulli.